……………’SPOTLIGHT’ o ‘EN PRIMERA PLANA’………….

   ¿Qué tiene que ver esta película con la psicología? Para mí que la historia narrada es psicología esencial: vida social y, por tanto, mental.

   Los hechos han sido extraídos de la realidad pura. El año 2001 llega Martin Baron, un periodista soltero, a la redacción del diario Boston Globe para desempeñarse como Editor Jefe; él y el equipo de investigación denominado Spotlight –Mike Rezendes, Sacha Pfeiffer, Matt Carroll y Walter ‘Robby’ Robinson- destapan los hechos de la Iglesia Católica en Boston. Los sacerdotes y víctimas mencionados en la película han existido o existen, lo mismo que los periodistas y también la Red de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes.

   El Boston Globe ha sido galardonado el año 2003 con el Premio Pulitzer por haber puesto al descubierto los abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos durante al menos varias décadas en la Arquidiócesis de Boston (detalles del premio Pulitzer en http://www.pulitzer.org/winners/boston-globe-1 ). En 2013, con base en esa investigación, el guión de la película estuvo terminado y, entre 2014 y 2015  el rodaje. Se estrenó en noviembre 2015 y el año 2016 obtuvo el Premio Oscar a la Mejor Película.

   La primera escena es de 1976, 25 años antes de la historia principal. El Cardenal de Boston, Bernard Francis Law, en dependencias de policía le dice a una mujer: «Sheila, conoces el buen trabajo que la Iglesia hace por la comunidad…, te doy mi garantía personal de que voy a sacar al Padre de la parroquia y esto nunca pasará de nuevo»; ella está acompañada por dos niños pequeños.

   Ya en 2001, Marty Baron, en el Boston Globe, se dirige a los editores: El sacerdote, John J. Geoghan, abusó de 80 niños en seis parroquias diferentes durante los últimos 30 años y el abogado de las víctimas, Mitchell Garabedian, asegura que el Cardenal de la Arquidiócesis de Boston, Bernard Law, sabía de esos abusos desde 15 años antes. Sin embargo los documentos que incriminan a la Iglesia Católica y que deberían estar en la Corte, disponibles para el público -gracias a la labor de denuncia de Garabedian- no pueden ser libremente consultados porque la Iglesia ha conseguido que queden bajo sello.

El Cardenal Bernard Law.Cardenal Francis Bernard Law

   Otro abogado, éste de oficina privada, Eric McLeish, prepara conciliaciones entre las familias de la víctimas -siempre un niño o una niña- y la Arquidiócesis. Eric se niega a dar nombres de los sacerdotes que defendió ni de las víctimas: «son casos de mierda». «La mayoría de estos tipos sólo quieren algo de reconocimiento por lo que ocurrió. Los sentamos con el Obispo, reciben un poco de consuelo y es lo mejor que pueden esperar». Además, «La mayoría son de vecindarios difíciles» y, por ley, sólo pueden declarar tres años después porque son niños, pero sólo si pagan una fianza de 20 mil dólares, monto imprescindible cuando se trata de “abuso infantil”. «La iglesia es fuerte, así, la mejor oportunidad de las víctimas es llevar estos casos a la prensa». Él había llevado otro caso, el del Padre Porter a la televisión, pero la mayoría de las víctimas no había querido estar en la prensa. Opina acerca de Garabedian: «no es precisamente una persona agradable». Dice: «Todos casos individuales, Garabedian debe estar nadando en ellos»; y «Garabedian está maximizando las cosas para llegar a un mejor acuerdo» –quiere decir: Obteniendo beneficios económicos a través de conciliaciones con la Iglesia.

   Matt Carroll recurre a los archivos del periódico y de esa manera van encontrando nombres de sacerdotes abusadores que fueron motivo de publicaciones periodísticas en años anteriores.

   El abogado Garabedian tiene presentadas 84 demandas ante la Corte de Justicia; se ve que debido a su experiencia de muchos años no cree que un periódico investigue a fondo, cree que la prensa sólo busca el sensacionalismo  de casos individuales. Le advierte a Mike que al contrario de la prensa inmediatista: «La Iglesia piensa en siglos», y por otra parte, desde tiempo atrás hace lo posible para que él pierda su licencia profesional de abogado.

'Robby' Robinson, Marty Baron, Mike Rezendes, Sacha Pfeiffer, Ben Bradlee y Matt Carroll.Los personajes en la película: El equipo de investigación del Spotlight del Boston Globe: ‘Robby’ Robinson, Marty Baron, Mike Rezendes, Sacha Pfeiffer, Ben Bradlee y Matt Carroll.

Los actores de 'Spotlight' con los periodistas a quienes interpretan.

Los actores de ‘Spotlight’ con los periodistas a quienes interpretan: Las Michel Pfeiffer, original y actriz, Mike Rezendes, Walter Robinson y Matt Carroll.

   Walter Robinson, Robby, encuentra a un amigo, Jim Sullivan, abogado dependiente de la Iglesia: «Las víctimas dicen que el Cardenal Law sabía de Barrett cuando llegó de Filadelfia. ¿Es cierto eso?». «Sabes que no puedo hablar de eso, Robby».

   Un cura dice a sus feligreses: «Verán… El conocimiento es una cosa, pero la fe…, la fe es otra».

   En una conversación cara a cara el Cardenal Law intenta disuadir a Mary Baron de que el Boston Globe continúe la investigación: «Creo que descubrirá que Boston también es todavía un pueblo pequeño, Marty. En ciertas maneras. Pero si le puedo ayudar en algo Marty, no dude en pedirlo. Descubrí que la ciudad florece cuando sus grandes instituciones trabajan juntas». Baron responde: «Gracias. Pero personalmente creo que para que un periódico funcione bien, debe trabajar solo».

   Existe una organización de víctimas, SNAP (por las iniciales de Survivors Network of those Abused by Priests -Red de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes- sigla que al mismo tiempo es un verbo inglés que significa ‘romper con chasquido’). Phil Saviano, víctima, es cabecilla de SNAP: En visita al equipo de investigación del Globe Phil dice conocer en Boston a 13 sacerdotes implicados: «Cuando se es un chico pobre de una familia pobre, la religión cuenta mucho. Y cuando un sacerdote te presta atención, es algo grande. Te pide que recibas las donaciones o saques la basura y te sientes especial. Es como si Dios te pidiera ayuda. Quizá es un poco raro cuando te cuenta un chiste verde, pero ahora comparten un secreto juntos. Así que no le das importancia. Luego te muestra una revista porno y no le das importancia y sigues así… Hasta que un día te pide que lo masturbes o se la chupes. Y aceptas porque te sientes atrapado, porque te ha encerrado. Es difícil decirle que no a Dios, ¿verdad? (…) Es importante entender que esto no es sólo abuso físico, sino es abuso espiritual también. Cuando un sacerdote te hace esto te despoja de tu fe. Así que vas a la botella o a la aguja [a la drogadicción]. Y si no funcionan te tiras de un puente. Por eso nos llamamos sobrevivientes». Uno de los libros que les muestra es de Richard Sipe, un ex-sacerdote que se casó con una monja. «Tienen que entenderlo. Esto es grande, no es sólo Boston, es todo el país, es todo el mundo. Y llega hasta el Vaticano (…), hay tantos de ellos [sacerdotes violadores], ¿de qué otra manera lo ocultarían tanto tiempo?»

   A través de Garabedian los investigadores pueden obtener testimonios directos: Patrick, abusado cuando tenía 12 años, recuerda: «justo después de que mi papá se suicidara. Y mi mamá estaba loca». Él, aunque en un principio se rehusa a que el periódico publique su nombre porque tiene un bebé de un año de edad y no le gusta la idea de que ese niño se entere algún día de lo ocurrido, al final de la entrevista autoriza que el periódico revele su nombre: «No agradezcas, sólo atrapa a esos pendejos, ¿quieres?» Tiene los brazos con llagas, por pinchazos de drogadicción seguramente.

   Refiriéndose a Eric McLeish, otra víctima explica: «Había que llenar muchos formularios y era abrumador, ¿sabes? Y él dijo que podía conseguirme un pequeño acuerdo, entonces…».

   Richard Sipe, el ex – sacerdote casado con una monja, referido por Phil Saviano, se comunica con los investigadores: trabajó durante años en uno de los Centros de Tratamiento de la Iglesia, un Centro Psiquiátrico dirigido por las Hermanas de la Caridad donde él estaba encargado de brindar psicoterapia a sacerdotes abusadores; y estudió psicológicamente durante 30 años a los sacerdotes que abusan y a sus víctimas. Dice: «Mira, Mike, la Iglesia quiere que creamos que sólo son algunas manzanas podridas. Realmente es un problema mayor que eso».

      Mike comenta con Robby: «Ésta es la autoridad a la que no le importa. Familia de bajos ingresos, padres ausentes, hogares desechos. Un tipo como Geoghan va detrás de los chicos no porque los prefiera, sino porque se avergüenzan más, para que no puedan hablar. ¡Estos tipos son depredadores, Robby! He hablado con Sipe, dice que ha habido miles de casos en los 60’s y en los 70’s». «¿Por qué no lo hizo público?» «Lo hizo. Pero la Iglesia hizo un gran esfuerzo para desacreditarlo. Campañas severas. Declaraciones públicas de Obispos prominentes».

   Sacha le cuestiona a McLeish: «He estado en la Corte más temprano y no existen archivos de ninguna de estas acusaciones». Eric McLeish responde: «Lidiamos directamente con la Iglesia. Escribimos la carta del demandante y la enviamos a la Rectoría». «¿Nunca archivó nada en la Corte?» «Es una mediación privada…»

   El equipo reunido: «Entonces todo es por debajo de la mesa». «No hay rastro en papel, en lo absoluto. La víctima firmó un acuerdo de confidencialidad para lograr el arreglo. Los abogados toman un tercio y la Iglesia se mantiene fuera de los archivos». «¿Pero a cuántas víctimas representas y les sacas ganancia antes de que digan algo?» «Garabedian dice que a ninguna. Por eso está llevando estos casos a la Corte. Porque quiere que la gente sepa de esto». «Y es un ejercicio legal, Ben, quiero decir, operando como lo hace McLeish garantiza que los abusos queden encubiertos.»

   Robby vuelve a preguntar a su amigo Jim Sullivan: «Estoy interesado en una conversación que involucra a Eric McLeish. Resulta que ha estado arreglando casos [judiciales] de abusos contra la Arquidiócesis por años (…) Dijiste que habías ayudado con lo del Padre Barrett como favor. ¿Fue cosa de una vez? ¿En cuántos casos como éste has estado involucrado?». «Sabes que no puedo contestar eso Robby, no es ético». «¿Es lo único que es?”»

   El equipo descubre a través de los anuarios oficialmente publicados por la Arquidiócesis de Boston que los motivos anotados para cambios de destino de los sacerdotes abusadores eran siempre los mismos: « “permiso por enfermedad” no es la única designación que usan cuando quieren sacar a uno de estos sacerdotes fuera de circulación. Utilizan términos suaves, “permiso de ausencia”, “sin asignación”, “responsabilidades de emergencia”. (…) Y han sido cambiados de parroquia con más frecuencia que otros sacerdotes».

   El ex – sacerdote – psicoterapeuta, Richard Sipe, cree que trece sacerdotes, cantidad mencionada por Phil Saviano, es muy reducida, asegura que el 6% son abusadores, es decir, noventa sacerdotes en Boston; y, el 50% de los sacerdotes católicos no son célibes, la mitad de ellos ha tenido relaciones íntimas sexuales con otros adultos. «Muchos de los sacerdotes que traté estaban psicosexualmente bloqueados. Con el nivel emocional de niños de 12 a 13 años».

   Robby llama por teléfono a Jim: «Necesito que me digas algo, Jim. ¿Pudieran ser 90 sacerdotes? (…) ¿Pudiera ser tan alto como 90?» «¡Jesús, Robby!» «Necesito saberlo, Jim. No preguntaría si no fuera importante».

   Según Garabedian «si requiere habilidad el criar un niño, se requiere habilidad para abusar de uno».

   Después de que Robby le advierte que van a publicar, o la historia sobre los sacerdotes o la historia sobre abogados «que transforman el abuso de niños en industria redituable», McLeish confiesa haber atendido 45 causas contra sacerdotes.

   Marty Baron, el Editor Jefe, se resiste a publicar el reportaje a pesar de que ya tienen reportajes sobre 50 sacerdotes, dice: «(…) significa mucho ruido pero no cambiará las cosas ni un poco. Tenemos que enfocarnos en la institución. No en los sacerdotes como individuos. Práctica y política. Muéstrenme que la Iglesia manipula para que estos tipos evadan los cargos. Muéstrenme que ponen los mismos sacerdotes de vuelta en las parroquias una y otra vez; que es sistémico, que va de la cima hasta el fondo».

   Hacen más visitas a víctimas y sacerdotes: una víctima dice que el Obispo fue a casa y que su madre «le dio unas malditas galletas». Otra víctima, mujer, dice que hubo presión para mantenerla callada, no sólo de la Iglesia, también de sus amigos y de otros feligreses.

   Uno de los entrevistados es el Padre Paquin, ya retirado. En el portal de su casa, declara: «Seguro, los acosé, pero nunca para satisfacerme a mí mismo (…), nunca violé a ninguno».

   Otro entrevistado, un policía, dice, «¡Dios! El jefe lo sabía, todos lo sabían. Pero nadie quería esposar a un sacerdote».

   Mitchell Garabedian le cuenta a Mike que tres años antes le llamó un sacerdote para contarle que el año 62 había visto al Padre Geoghan llevándose a unos niños a la Rectoría y que eso le pareció raro, por lo que informó al Obispo pero que éste lo amenazó con reasignarlo, mandarlo a Sud América, motivo por el que dejó de hablar; pero pasaron 35 años y aquel sacerdote leyó que Geoghan fue acusado de abusar a cientos de niños, entonces se sintió culpable y quiso declarar legalmente a través de Garabedian, sin embargo, al poco tiempo se presentó con un abogado de la Iglesia y declaró que «no podía recordar nada». Tiempo después Garabedian encontró que ese sacerdote le había contado a la prensa lo que sabía, de modo que Garabedian pidió a la Corte que se escuchara su declaración por segunda vez. Fue entonces que se presentó la oportunidad de seleccionar catorce documentos, los más importantes en contra de la Iglesia, para presentarlos ante la Corte, por ese motivo, tales catorce documentos deberían estar disponibles para el público, pero, la Iglesia los apartó de la Corte.

   Mike intenta encontrar esos catorce documentos en la Corte y descubre que verdaderamente no estaban disponibles, solamente después de un trámite legal seguido por el periódico logra obtenerlos: «¡Robby, es increíble! ¡Law supo de Geoghan por años, es indudable! Hay una carta para Law de una mujer (…) a principios de los 80. Escucha esto: “Nuestra familia está arraigada a la Iglesia. Nuestro deseo es proteger a las Santas Órdenes. Incluso en medio de nuestra agonía por los siete chicos en nuestra familia, que han sido violados…”. Siete, Robby, ¡Siete chicos! “Se nos sugirió que mantuviéramos silencio. No cuestionamos la autoridad de la Iglesia (…) pero dado que el Padre Geoghan continúa en su parroquia… “¡Ella se lo envió a Law y Law no hizo ni mierda!»  Mike continúa leyendo otra carta, de 1984: Obispos Auxiliares informan a Law que el Padre Geoghan «tiene conducta homosexual con niños pequeños». «¿Cómo ignoras esa maldita carta?»

El Cardenal de Boston, Bernard Francis Law y el Papa Benedicto XVI.El Cardenal  Bernard Francis Law y el Papa Benedicto XVI.

   Mike cree que tienen todas las pruebas contra Law y que hay que publicarlas, Robby opina que es un muy buen trabajo el de Mike y de todos pero «esto es Law cubriendo a un sacerdote (…), Marty nos dijo que agarráramos al sistema. Necesitamos todo el asunto. Eso es lo único que acabará todo esto».

   Robby escucha a sus compañeros de trabajo mencionar al Padre Talbott, un sacerdote que trabajaba en el Boston College High School en el que Robby fue estudiante; una de las víctimas era un compañero que él conocía, de modo que lo busca y logra entrevistarlo. Posteriormente pide entrevista con autoridades administrativas del colegio, autoridades que resultan ser ex – estudiantes del mismo colegio y conocidos de Robby. Sacha pregunta: «Sólo queremos saber si es posible que el Presidente, la Facultad, la Junta, si nadie sabía lo que ocurría en ese momento». Luego Robby les cuenta del compañero abusado por el Padre Talbott: «Fui a Providence ayer a hablar con una de las víctimas del Padre Talbott. Él jugó hockey aquí. Y… Mejoró cuando tuvo una esposa, hijos…, un buen trabajo. Pero a los diez minutos de estar conversando, el tipo rompe a llorar. ¿Saben? No podía parar de llorar. Dice que nunca pudo saber por qué el Padre Talbott lo eligió a él. El Padre Talbott entrenó al equipo de hockey. Así que… supongo que sólo tuvimos suerte, tú y yo».

   Uno de aquellos directivos del colegio encuentra a Robby en un bar: «Las personas necesitan de la Iglesia. Más que nunca ahora mismo. Sabes, necesitan sentirla. Y el Cardenal…, sabes, el Cardenal, puede que no sea perfecto… pero no podemos tirar todas las cosas buenas por unas cuantas manzanas podridas».

   Cuando Baron puede ver los catorce documentos más incriminadores contra autoridades de la misma Iglesia en oficinas del Boston Globe, piensa que ya tienen destapado al Cardenal y lo suficiente como para empezar a publicar, sin embargo Robby solicita más tiempo para seguir investigando: «(…) si publicamos sólo estas cartas Law se disculpará diciendo que fue cosa de una sola vez y lo pueden enterrar». «¿Cómo? Esto demuestra claramente que él sabía y no hizo nada al respecto». «Mira, tengo la historia de 70 sacerdotes. Si obtenemos eso, junto con esas cartas…, esto es prueba y mucho más grande que Law. Es todo el sistema.» «¿Tienes fuentes externas que te confirman a todos esos sacerdotes?» «Creo que puedo conseguir a alguien del otro lado”. “¿Alguien dentro de la Iglesia?» «Sí, un abogado». «¿Hablará oficialmente?» «Tiene un pasado profundo pero es una fuente confiable».

    Unos borradores de redacción dicen: «Casi siempre las víctimas eran niños de la Escuela de Gramática. Uno tenía sólo 4 años». «Tres años después, Geoghan aún estaba…»

    Robby visita a Jim Sullivan, el abogado «del otro lado», en el domicilio de éste: «Tenemos que sacar historias sobre 70 sacerdotes. Pero el jefe no las publicará a menos que me des confirmación de tu lado». «¿Estás loco?» «Todos sabían que algo pasaba y nadie hizo nada. Tenemos que ponerle fin a ello». «No me digas lo que tengo que hacer. Sí, ayudé a defender a esos basuras, pero ese es mi trabajo Robby. ¡Hacía mi trabajo!» «Sí, tú y todos los demás». (…) «Tenías razón, Robby, todos sabíamos que algo sucedía. ¿Y dónde estabas tú? ¿Por qué te tomó tanto?». «No lo sé, Jim». Así, Jim termina pidiendo la lista que había llevado Robby y encerrándola en círculo de tinta.

   En oficinas del periódico comentan acerca del mismo Jim Sullivan, el amigo de Robby: «Ese tipo es una basura». «Pero es un abogado, hace su trabajo». «¡Pudo haber dicho algo hace años. Tal vez salvar algunas vidas!». Pero, «¿Y qué hay de nosotros?».

   El domingo 6 de enero de 2002 se publicaron por primera vez los resultados de la investigación. En primera plana se lee: «La iglesia permitió a los sacerdotes cometer abusos durante años». Aquel día el equipo estuvo en el trabajo y le tocó atender muchas llamadas telefónicas, la mayoría de víctimas que acababan de leer la edición del Boston Globe.

   Mike lleva un ejemplar a la oficina de Mitchell Garabedian; dramáticamente, Mitchell está atendiendo a la madre otras víctimas, dos niños, abusados dos semanas antes en un «vecindario difícil».

   A lo largo de 2002 el equipo Spotlight publicó cerca de seiscientas historias sobre el escándalo. Doscientos cuarenta y nueve sacerdotes fueron públicamente acusados de abuso sexual sólo en la Arquidiócesis de Boston. El número de sobrevivientes en Boston se estima que sea mayor a los mil. En diciembre de 2002 el Cardenal Law renunció a la Arquidiócesis de Boston, pero la Iglesia Católica no tardó en reasignarle nombrándole en mayo de 2004 Arcipreste – algo así como autoridad principal – de la Iglesia de Santa Maria Maggiore, una de las cuatro basílicas más simbólicas de Roma, construida entre los años 432 y 440.

santa-maria-maggior-exteriorsanta-maria-maggiore-interior                                                  La Iglesia Santa María Maggiore en Roma.

   Importantes escándalos de abusos han sido descubiertos en algunas ciudades de todo el mundo. Se puede ver una larga lista al finalizar la cinta. Algunas de las ciudades citadas, pero sin tomar en cuenta otras de Estados Unidos de América, son: Adelaida, Ayacucho, Buenos Aires, Ciudad del Cabo, México, Granada, Londres, Manila, Medellín, Mérida, Múnich, Río de Janeiro, Salta, Santiago, Santo Domingo.

   El artículo de primera plana de aquel domingo se puede ver en inglés en esta dirección: https://www.bostonglobe.com/news/special-reports/2002/01/06/church-allowed-abuse-priest-for-years/cSHfGkTIrAT25qKGvBuDNM/story.html .