LA REFORMA EDUCATIVA DE EVO MORALES ES UNA TRAICIÓN A LA PATRIA

niña y bandera

Los niños bolivianos necesitan aprender a leer y escribir ahora mismo. Los niños bolivianos vienen postergando la satisfacción de esa necesidad desde hace siglos pero Evo Morales y sus funcionarios no le dan importancia a tal arbitrariedad, prefieren el maquillaje de retoma de valores morales originarios que nadie discute pero que no son suficientes dada la realidad material del mundo en el que estamos.

Los valores promovidos por la Reforma Educativa de Evo son maravillosos: “gestión de vida comunitaria del bien común”, “espiritualidad para alcanzar comunitariamente una buena calidad de vida (…) en reciprocidad con la naturaleza”, etc., etc. En un texto oficial del Ministerio de Educación de Evo, se lee:

Ante la crisis de la civilización occidental, en Bolivia hemos decidido                              volver a nuestro camino, recuperar nuestros valores, recuperar                                    nuestros códigos. Los aymaras volver al qamiri, que es una persona                                      que vive bien; los quechuas han dicho: Tenemos que volver a ser                                      qhapaj. Qhapaj es una persona que vive bien. Los guaranís han dicho lo                      mismo: Nosotros queremos volver a ser iyambae. Iyambae es una persona                            que no tiene ley, que vive bien, que se desarrolla naturalmente, sin                                      estar sometida a nadie                           (http://www.minedu.gob.bo/index.php/servicios/biblioteca). Texto para                               la Formación Inicial de Maestros y Maestras: “Estado y Educación”,                                         Página 111, párrafo 3).

Ideales que son absolutamente deseables y aceptables para toda la comunidad mundial, pero que no son adaptados a la inmediata realidad nacional boliviana.

Suena contradictorio pero las carencias y calamidades bolivianas están muy lejos de ser determinantes para el desastre final provocado por la humanidad en su conjunto; con o sin participación boliviana el mundo se destruirá a sí mismo si ese es su destino. ¿Por qué? Porque Bolivia tiene muy poca incidencia en la contaminación provocada por el ideario consumista, porque tiene escasísimas industrias contaminantes y porque la cantidad de habitantes bolivianos hace lejana la posibilidad de que Bolivia participe en una proporción considerable en la contaminación generalizada.

La realidad boliviana ha sido siempre la gran cantidad de hombres y mujeres analfabetos y, consiguientemente, la poca competitividad de su población en la elaboración de contratos equitativos. Los bolivianos hemos sido siempre engañados por las empresas internacionales pero por medio de élites bolivianas que vendían lo ajeno –recursos naturales- para beneficio personal, negocio ilícito que hasta el día de hoy es vigente. La sociedad boliviana necesita incrementar el control social sobre la venta de recursos naturales y sobre la corrupción administrativa de los burócratas.

La realidad boliviana más importante ha sido siempre la imposibilidad de adquirir conocimientos técnicos y humanísticos a través del estudio, la imposibilidad de leer y escribir competentemente. Los bolivianos, en general, en términos estadísticos, somos ignorantes, somos analfabetos funcionales, pero a Evo y sus burócratas eso no les importa.

El gobierno de Evo Morales invierte mucho dinero en implementar textos, organización de catedráticos y de infraestructura y materiales de escritorio para poder decir en la televisión y en la radio y en los periódicos, nacionales e internacionales que están capacitando a expertos en educación para que éstos capaciten a los maestros de escuela. Pero la capacitación que se da a los maestros es ajena a la mejora en la enseñanza de la lecto-escritura, los programas curriculares indican que se les enseñe –y se está haciendo- acerca de la liberación de la cultura nacional; el gobierno de Evo Morales está con la vista fija en elevar la moral de las masas campesinas originarias y esto es bueno, pero tal objetivo no tiene que ver con lo que quiere la mayor parte de la población campesina originaria: que sus hijos aprendan lo que va a servirles para competir en el mercado laboral. El gobierno de Evo da más importancia a que la gente originaria vea que su cultura está en el gobierno por primera vez desde el año 1.500 que en prepararla efectivamente para que sea menos fácil hacerla víctima del engaño, que en ayudarla a organizarse y reclamar por sí misma; no toma en cuenta que la nación boliviana necesita prepararse para los retos inmediatos de cada día, para dejar la miseria material lo antes posible. Evo Morales está dando continuidad al interés histórico de la dominación feudalista: que los menos favorecidos no aprendan a leer y escribir, -recuérdese que la oligarquía boliviana impedía que existan escuelas en las áreas rurales hasta mediados del siglo XX.

niño pensando

La respuesta a este cuestionamiento en contra de la reforma de Evo, la que el gobierno da es que tenemos que respetar nuestra historia y volver a ser nosotros mismos. ¿Somos nosotros, los bolivianos, los que estamos pidiendo que nos enseñen cómo fueron las rebeliones indígenas ante el imperio español y el imperio yanqui? No, son los cerebros privilegiados que tiene el gobierno los que piensan que eso es lo que necesitamos. Nadie negará que es vital conocer la historia boliviana desde dentro, pero tampoco será factible convencernos de que tal necesidad es más urgente que aprender a leer y escribir.

¿Es que nuestros niños en las escuelas bolivianas no saben leer y escribir? Quizá no se enteran muchos, incluidos los del gobierno, pero sí, los niños bolivianos tienen muchas dificultades para interpretar textos. Y una consecuencia psicológica para la ciudadanía boliviana es que la autoestima se pone a un nivel bajo; una prioridad, aunque no fuese la única, debería ser la lecto-escritura. ¿Qué es urgente e importante ahora y desde hace siglos en la educación boliviana? Que los maestros y las escuelas y los materiales de estudio lleguen a la gente con la lecto-escritura.

¿Por qué hace esto Evo Morales? ¿Por qué se desinteresa de la lecto-escritura en las escuelas bolivianas? Pues…, porque cuida su prestigio personal, los intereses personales de sus allegados, políticos, más que las reivindicaciones de la gente de su país.

La patria no son colores ni mamotretos.

Anuncios